Introducción
Los campos científicos se configuran como un espacio relativamente autónomo de interacción en el que los agentes, como investigadores, instituciones y publicaciones, ocupan posiciones diferenciadas en función de la distribución desigual de distintos tipos de capital, ya sea científico, simbólico, social o institucional. La estructura de este campo no se concibe como estática, sino como el resultado de luchas y disputas por la legitimidad y la autoridad científica. En este espacio cada agente busca imponer sus criterios de validez y consolidar sus propias reglas de funcionamiento (Bourdieu, 1994). En este marco, la producción académica, los circuitos de citación y los canales de difusión no son meros indicadores cuantitativos. Esto se constituye como una expresión material de la forma en que se organizan las jerarquías, se establecen relaciones de poder y se definen los criterios de consagración científica.
La conformación del campo científico se entiende, por tanto, como un proceso en el que la autonomía relativa respecto de otros campos de los ámbitos económico, político o educativo se tensiona permanentemente con condicionamientos externos que influyen en su dinámica. La acumulación de capital científico, medido en términos de productividad y reconocimiento, se convierte en un factor central para explicar tanto la posición de revistas, autores e instituciones como la consolidación de subcampos especializados. De esta manera, la teoría de Bourdieu permite interpretar la bibliometría más allá de un registro descriptivo, pues los indicadores de producción, citación y colaboración adquieren sentido al leerse como manifestaciones de la estructura de posiciones y de las estrategias de los agentes en la disputa por la legitimidad y la autoridad dentro del campo.
La producción científica con orientación teórica y epistemológica es la que esencialmente aporta a los fundamentos de un campo en particular. Su análisis permite identificar el estado de desarrollo de un campo. Desde esa perspectiva, resulta relevante describir el campo científico de los estudios bibliotecológicos e informativos en el área de Iberoamérica. Este campo no ha sido descrito con anterioridad desde esta área geográfica desde el enfoque de campo científico, a diferencia del área anglosajona que desde la década de 1990 busca delimitar su espacio en la búsqueda de identidad propia (Buckland, 1996; Wani et al., 2023).
En el ámbito iberoamericano persiste un debate epistemológico en torno a la denominación y alcance del campo de los estudios bibliotecológicos e informativos. Las distintas tradiciones académicas han configurado un panorama terminológico heterogéneo, donde conviven expresiones como ‘ciencia de la información’ en Brasil, ‘ciencia de la documentación’ en España y ‘bibliotecología’ en gran parte de América Latina. Estas denominaciones, lejos de ser meramente formales, responden a contextos históricos, institucionales y profesionales que condicionan la percepción social y académica de las disciplinas. Tal diversidad ha derivado en tensiones entre enfoques que privilegian el servicio técnico bibliotecario y aquellos que lo inscriben en marcos conceptuales más amplios vinculados con la gestión de la información y el conocimiento.
En este sentido, diversos autores han señalado que la normalización terminológica constituye un requisito esencial para la consolidación y legitimación del campo científico. López Yepes (2015), por ejemplo, reconoce que la ciencia de la información integra y articula a la bibliotecología, la archivística y la documentación, mientras que las ciencias de la información abordan la información como un objeto multidimensional, susceptible de estudio desde diferentes especialidades. La proliferación de nomenclaturas, aunque convergente en el objeto común de la información, ha incidido en la construcción de jerarquías y en la legitimación social de las disciplinas, lo que explica las variaciones curriculares y los cambios en la oferta de programas de grado y posgrado en distintos países. Bajo este marco, se entiende que los estudios bibliotecológicos e informativos engloban a las áreas que investigan la información en sus dimensiones epistemológicas, sociales, tecnológicas y profesionales, abarcando la bibliotecología, la archivística, la documentación, la ciencia de la información, las ciencias de la información y campos afines.
En la región se han producido una serie de investigaciones orientada a la sistematización epistemológica del campo desde la producción científica. La mayor parte de los estudios fueron realizados desde contextos nacionales, tal es el caso de Brasil (Liberatore y Herrero-Solana, 2013), Argentina (Corda y Liberatore, 2021; Liberatore y Herrero Solana, 2006), México (Gauchi Risso, 2017; Hernández Salazar, 2019; Morán-Reyes, 2021), Cuba (Vega-Almeida y Arencibia-Jorge, 2021), Chile (Gómez-Fuentes y Espinoza-Cuitiño, 2024), España (González Alcaide y Gorraiz, 2018) y Puerto Rico (Penkova y Suárez Balseiro, 2023). Asimismo, aunque escasos, se identifican publicaciones que analizan la producción científica desde América Latina y el Caribe (Licea de Arenas et al., 2000; Urbizagástegui Alvarado, 2006). En Iberoamérica fueron recuperados dos estudios con enfoque bibliométrico (Avila-Araújo, 2019; Vergara Vera et al., 2020).
La creciente producción y demanda de información hace necesario contar con un marco teórico y práctico que guíe los estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica. La ausencia de una delimitación precisa del campo dificulta comprender sus particularidades en esta región. Uno de los principales problemas radica en la disparidad existente entre los enfoques teóricos y metodológicos utilizados en diferentes países. Cada nación se incorporó de forma diferente a la profesionalización del campo, lo que lleva a la proliferación de prácticas y teorías que carecen de un hilo conductor común. Esto debido a la influencia de los países de donde tomaron su marco y precursores, algo que no es del todo claro desde la producción teórica sobre los estudios bibliotecológicos e informativos.
Esta falta de un marco unificado dificulta la colaboración entre profesionales e investigadores, limita el desarrollo de políticas públicas coherentes y obstaculiza el avance de un conocimiento sistematizado en el área. La transición hacia el entorno digital exige un análisis crítico de los paradigmas existentes y una reorientación en la formación y práctica profesional dentro de Iberoamérica, que deben manifestarse en líneas de investigación y planes de estudio. La interrelación de las disciplinas informativas plantea la necesidad de aclarar límites y vínculos. La falta de consenso sobre estos territorios discursivos puede llevar a un solapamiento de enfoques que, a su vez, puede generar confusiones en la formación académica y profesional, así como en la implementación de programas de investigación.
Se planteó como objetivo de la investigación delimitar el campo científico de los estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica desde la producción científica generada. La hipótesis que se deriva es que la producción científica en Iberoamérica en el campo de los estudios bibliotecológicos e informativos refleja un proceso de consolidación del campo científico, caracterizado por un crecimiento sostenido, la especialización temática y la conformación de redes de colaboración interinstitucional e internacional. Asimismo, se pretende proporcionar un marco conceptual y práctico que facilite tanto la investigación como la práctica profesional. Esta delimitación busca ofrecer un punto de partida para un diálogo más fluido entre investigadores y contribuir al fortalecimiento del campo y la comunidad científica constituida a su alrededor.
La teoría de campos se operacionalizó mediante la triangulación de indicadores bibliométricos y relacionales. Primero, la productividad por revistas e instituciones se interpretó como una manifestación de capital científico e institucional. Este expresa capacidad instalada, continuidad de programas y control de canales de difusión. Segundo, las citas en serie temporal, por documento o por fuente se interpretaron como capital simbólico. Esto refleja reconocimiento y autoridad dentro del campo, así como su distribución desigual entre polos y subcampos. Tercero, las redes de coautoría y colaboración interinstitucional e internacional se consideraron expresión de capital social, dado que condensan vínculos, coaliciones y estrategias de posicionamiento. Cuarto, la coocurrencia de términos y el mapa temático (centralidad-densidad) se utilizaron para identificar posiciones y subcampos y distinguir temas motores, básicos, especializados y emergentes como configuraciones de la división del trabajo cognitivo. La inclusión de revistas en Web of Science (WoS) y las políticas de evaluación se analizaron como condiciones de autonomía y heteronomía del campo, en tanto modulan incentivos, jerarquías y reglas del juego.
El presente estudio aporta al debate académico al ofrecer una delimitación integral del campo desde una perspectiva iberoamericana, en contraste con la mayoría de los análisis previos que se han centrado en marcos nacionales de Brasil, Argentina, México, Cuba, entre otros países. Esta visión regional permite identificar patrones de especialización temática y dinámicas de colaboración científica que no son visibles en estudios fragmentados. Asimismo, contribuye a fundamentar el diseño de políticas científicas y programas de formación en bibliotecología y ciencias de la información en contextos iberoamericanos.
Metodología
El estudio clasifica como descriptivo de tipo longitudinal-retrospectivo. Tiene un aporte teórico orientado a la delimitación del campo científico de los estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica. Para la obtención de los resultados se emplearon métodos en los niveles teóricos y empíricos. En el primer nivel se utilizaron el analítico-sintético, el histórico-lógico, el inductivo-deductivo y el sistémico-estructural. La operacionalización de los métodos y su propósito se describen a continuación:
Analítico-sintético: se empleó para descomponer el conjunto de resultados en los componentes de años, autores, revistas, palabras clave y posteriormente integrar estos elementos para formular interpretaciones globales sobre la estructura del campo.
Histórico-lógico: permitió contextualizar la evolución de la producción científica a lo largo del periodo 2014-2024 para identificar patrones de crecimiento y cambios temáticos.
Inductivo-deductivo: se utilizó para derivar inferencias a partir de patrones empíricos (inductivo) y contrastarlas con el marco teórico de la epistemología de las ciencias de la información (deductivo).
Sistémico-estructural: orientó la identificación de relaciones entre actores -autores, instituciones, países- y entre conceptos (coocurrencia de términos), considerando el campo como un sistema interdependiente.
A nivel empírico se utilizó el análisis documental clásico y el método bibliométrico. La técnica empleada fue la revisión de documentos. Los pasos seguidos dentro del método bibliométrico fueron los siguientes:
Selección de la fuente de información: se seleccionó WoS por su amplia cobertura multidisciplinaria, su indización de revistas de alto impacto y la posibilidad de exportar metadatos estructurados que facilitaran el procesamiento bibliométrico. El uso de WoS se consideró adecuado por su capacidad de normalización de datos y la consistencia de sus registros para la aplicación de técnicas bibliométricas avanzadas. Asimismo, la plataforma destaca por la calidad de los metadatos de sus registros, la posibilidad de añadir términos relacionados con la búsqueda y por la estabilidad de sus criterios de indexación.
Dimensión temporal y espacial: del 2014 al 2024, que sumaron 8 951 documentos correspondientes a 13 958 autores. Se restringió a artículos de revista sometidos a revisión por pares. Se excluyeron reseñas, editoriales, actas de congresos, cartas al editor y documentos sin autor identificado con el objetivo de garantizar que el corpus reflejara únicamente producción científica formal y validada.
Estrategia de búsqueda: se realizó a partir de diversas iteraciones que se muestran en la Figura 1.
La estrategia de búsqueda se diseñó de manera iterativa, combinando términos controlados y de libre uso relacionados con la epistemología de la información y la bibliotecología. Se incluyeron únicamente artículos de revista sometidos a revisión por pares, asegurando que cada registro contuviera al menos uno de los términos seleccionados en su título, resumen o palabras clave. Esta delimitación garantiza que el corpus represente fielmente la producción científica formal en el campo dentro de Iberoamérica. Los términos empleados se clasificaron en las siguientes categorías:
Epistemología y teoría de la información: Epistemology of Information Science, Information Concept, Information Theories, Information Philosophy, Informational Paradigm, Information Ontology, Semantics of Information.
Bibliotecología y documentación: Library and Information Science, Library Science, Librarianship, Academic Librarianship, Librarians, News Librarians, Documentation and Scientific Information, Documentalists Documentation, Bibliotheca.
Investigación y metodología: LIS Research, Library and Information Science Research, Information Research Methodology, Information Methodology, Principles of Library and Information Science.
Áreas afines y multidisciplinarias: Archivists, Archival Science, Museum Science, Museology, Sociology of Information, Information Sociology, Information Mediation, Information Structure, Taxonomy of Information.
Normalización y procesamiento de los datos: los metadatos exportados desde WoS se normalizaron con la eliminación de duplicados y la estandarización de términos y se procesaron en RStudio mediante la librería Bibliometrix y su interfaz Biblioshiny. Se calcularon los indicadores bibliométricos de producción, citación, colaboración y redes temáticas. Esto permitió la creación del Biblioshiny Report en formato Excel para una exploración exhaustiva de los indicadores.
Indicadores bibliométricos: 1. Producción científica por años; 2. Citaciones por años; 3. Revistas con mayor número de materiales indizados; 4. Colaboración institucional; 5. Coocurrencia entre palabras clave; y 6. Mapa temático.
Para el mapa temático, se utilizó el algoritmo de agrupamiento Walktrap sobre la red de coocurrencia de palabras clave, con un umbral mínimo de frecuencia de cinco ocurrencias por término. El análisis de correspondencia múltiple permitió reducir la dimensionalidad y proyectar los términos en un plano bidimensional. Los cuadrantes del mapa temático se definieron a partir de dos métricas: 1. Centralidad (eje X): grado de interacción de un tema con otros, indicador de su relevancia dentro de la red; y 2. Densidad (eje Y): cohesión interna de las palabras clave del tema, indicador de su desarrollo. Con base en estos valores, los temas se clasificaron en motores (alta centralidad, alta densidad), especializados o periféricos (baja centralidad, alta densidad), emergentes o en declive (baja centralidad, baja densidad), básicos y transversales (alta centralidad, baja densidad).
La formación de clústeres se realizó mediante la detección de comunidades en la red de coocurrencia. Se empleó el método Walktrap que calcula distancias basadas en trayectorias aleatorias y agrupa nodos con mayor probabilidad de conexión entre sí. Cada clúster fue caracterizado por el conjunto de palabras clave que presentó mayor frecuencia y cohesión interna. Esto permitió identificar núcleos temáticos representativos del campo
Presentación y análisis de resultados
Atendiendo a los indicadores de producción científica y citaciones por años, el campo muestra un crecimiento exponencial durante el periodo analizado con fluctuaciones poco representativas. Después del 2018 hay un aumento significativo de la producción científica, comportamiento similar con las citas recibidas. La producción científica por años y cantidad de citas se muestran en la Figura 2.
Fuente: elaboración de los autores a través de la herramienta Flourish (2025)
Figura 2 Producción científica y cantidad de citas por años
El notable aumento en el número de artículos muestra un interés creciente en la disciplina y una evolución hacia una mayor especialización y diversidad temática. El comportamiento exponencial de la producción científica en el campo de los estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica se interpreta de forma positiva en la consolidación de núcleos teóricos y comunidades científicas. El aumento de la producción científica se debe a la incorporación de revistas en el ecosistema WoS. Lo anterior constituye una forma de fortalecimiento del campo donde se refuerzan los canales de difusión de la ciencia y se posiciona una mayor cantidad de fuentes (Innocentini Hayashi, Masson Maroldi y Massao Hayashi, 2021: 145; Waltman y Lariviére, 2022: 859).
El aspecto anterior se corroboró en el periodo analizado donde fueron incluidas varias revistas a partir del 2018 y que determinó un aumento considerable de la producción científica. En 2018 fueron incluidas cuatro revistas: 1. Em Questão; 2. Revista Ibero-Americana de Ciência da Informação; 3. Encontros Bibli. Revista Eletrônica de Biblioteconomia e Ciência da Informação; y 4. Perspectivas em Ciência da Informação. En 2019 se incorporó una revista: Revista Digital de Biblioteconomia e Ciência da Informação. Las cinco revistas incorporadas son de origen brasileño. Lo anterior refleja un aumento de la calidad de las publicaciones, pero también un interés por publicar sobre temas relacionados con la teoría y la epistemología de las ciencias de la información y los estudios bibliotecológicos. Es en la superespecialización donde se genera mayor producción científica de tipo teórica y epistemológica en el campo y en el caso de Brasil es importante mencionar que es el país donde mayor cantidad de programas de posgrado y posdoctorado existen en torno a los estudios bibliotecológicos e informativos.
Si bien los resultados evidencian un crecimiento sostenido en la producción científica iberoamericana durante el periodo analizado, este comportamiento no puede atribuirse únicamente a la consolidación académica del campo. También debe considerarse el efecto de los cambios en las políticas de evaluación e indexación de WoS, que en los últimos años han incorporado nuevas revistas de la región a su acervo. En consecuencia, el aumento observado responde tanto a dinámicas internas de maduración y diversificación de la bibliotecología y la ciencia de la información, como a factores externos vinculados con la inclusión de títulos en la base de datos. Este matiz permite interpretar con mayor equilibrio la evolución de la producción científica y evitar conclusiones reduccionistas.
Atendiendo al indicador de revistas con mayor número de materiales indizados, este muestra una concentración significativa en cinco títulos principales. La revista Informação & Sociedade: Estudos lidera con 147 artículos. Esta revista se consolida como un referente en la difusión de investigaciones vinculadas a la bibliotecología, la ciencia de la información y el impacto social de la información. En segundo lugar, se ubica Em Questão con 115 artículos. Esta revista se ha caracterizado por su enfoque crítico hacia la teoría y práctica de la información. Este comportamiento refuerza la centralidad de Brasil en la producción científica de la región, evidenciando el peso de sus programas de posgrado en la consolidación del campo.
La Revista Ibero-Americana de Ciência da Informação, con 107 artículos, ocupa la tercera posición y constituye una de las publicaciones emergentes con mayor dinamismo en la última década. Su inclusión en bases de datos internacionales y su orientación hacia la epistemología de la información han favorecido su rápida visibilidad y posicionamiento. En cuarto lugar, se encuentra Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información con 102 artículos, principal órgano de difusión en México dentro del campo de la bibliotecología y los estudios de la información. La revista se distingue por su enfoque en problemáticas teóricas, epistemológicas y aplicadas. Tiene un marcado interés en la formación académica y la profesionalización del área. Finalmente, Profesional de la Información registra 97 artículos y se posiciona como la revista española con mayor productividad en este ámbito. Su carácter internacional, así como su cobertura amplia en comunicación, tecnologías de la información y bibliotecología, explican su impacto en la región iberoamericana.
Desde la perspectiva anterior, el campo se encuentra en un crecimiento donde se genera mayor cantidad de publicaciones y se fortalece la actividad científica. Una particularidad del campo es que tiene varias disciplinas definidas como fronterizas de la ciencia debido a que pueden estar ubicadas en ámbitos de las ciencias sociales, las humanidades y las ciencias técnicas, estas últimas especialmente vinculadas con las ciencias de la computación. Las dos primeras áreas han sido las más tradicionales, pero desde las ciencias técnicas se evidencian nuevas tendencias ante el uso de la inteligencia artificial, minería de datos, web semántica y visualización de la información; áreas compartidas, además, con las ciencias de la computación y la ingeniería del software. Los resultados del indicador colaboración institucional se muestran en la Figura 3.
Fuente: elaboración de los autores a través de la herramienta Bibliometrix (2025)
Figura 3 Colaboración institucional
Las tres instituciones brasileñas con mayor colaboración, Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) con 170 publicaciones, Universidad de Brasilia (UnB) con 152 publicaciones y Universidad de São Paulo (USP) con 151 publicaciones, reflejan la robustez del sistema académico brasileño y su enfoque en la investigación en bibliotecología. Estas instituciones son líderes en el campo de la bibliotecología y los estudios de la información. La oferta educativa de estas universidades incluye programas de licenciatura y posgrado en bibliotecología y ciencias de la información que se caracterizan por su enfoque interdisciplinario. La integración de la tecnología en el currículo es otro factor determinante. Estas universidades impulsan la investigación en áreas innovadoras dentro del campo que incluyen la colaboración internacional a partir de la formulación de proyectos.
La Universidad de Barcelona (UB) mostró un total de 152 publicaciones dentro del campo. La investigación dentro de la institución se centró en la gestión, organización y difusión de la información. El Programa de Doctorado en Información y Comunicación que ofrece la UB abarca desde la biblioteconomía y la documentación hasta el análisis crítico de la información y su uso. Se fomenta una perspectiva interdisciplinaria, integrando enfoques de ciencias sociales, tecnología y estudios culturales. Ernest Abadal y Javier Guallar son reconocidos dentro de este contexto como dos de los académicos más influyentes en el ámbito de la investigación en ciencias de la información al contar con gran capital de producción científica.
La Universidad de Granada (UGR) mostró un total de 132 publicaciones. A través de su Programa de Doctorado en Ciencias Sociales ha desarrollado una investigación notable en el campo de la bibliotecología y los estudios de la información, particularmente en la línea de Información y Comunicación Científica. Este enfoque ha permitido fortalecer el estudio de las dinámicas de la información en contextos académicos y científicos, así como fomentar un análisis crítico de las prácticas de comunicación en estos entornos.
El Departamento de Información y Documentación de la UGR se ha destacado por su énfasis en la bibliometría y la evaluación de la ciencia. Como parte del programa de doctorado que se imparte en colaboración con dicha instancia, los estudiantes consolidan temáticas como la comunicación científica, tendencias en los campos de conocimiento y evaluaciones de la productividad científica y su impacto. Lo anterior aporta al desarrollo académico de los doctorandos y contribuye a la creación de un corpus de conocimiento que pueda aplicarse en la mejora de políticas científicas y en la fundamentación teórica del campo.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con 137 artículos se distingue como la principal institución mexicana en este ranking. Los estudios bibliotecológicos e informativos se realizan especialmente a través de los Programas de Maestría y Doctorado en Bibliotecología y Estudios de la Información, el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas (IIBI) y la revista Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información. El IIBI promueve proyectos de investigación que abordan temas relevantes como la preservación digital, el acceso a la información, el desarrollo de colecciones y las políticas de información. Además, colabora con otras instituciones y organiza eventos académicos, conferencias y seminarios que enriquecen el panorama de la investigación en el campo. Desde ese instituto se edita la revista Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información que se ha consolidado como una de las publicaciones más relevantes y mejor posicionada dentro del campo en Iberoamérica. Los resultados del indicador coocurrencia entre las palabras clave más frecuentes se muestran en la Figura 4.
Fuente: elaboración de los autores a través de la herramienta Bibliometrix (2025)
Figura 4 Coocurrencia entre palabras clave
En el área de modelos y teorías son frecuentes los términos “modelo” (70) y “ciencias de la información” (65). La alta ocurrencia del primer término denota un énfasis en desarrollar y analizar instrumentos que estructuran el conocimiento en la disciplina. Esto es crucial, ya que la creación de modelos permite una comprensión más profunda de los procesos de gestión y recuperación de información. Los términos “teoría de la información” (26) y “entropía” (26) sugieren un interés en la teoría de la información como sustento del manejo de la información.
En el área gestión y administración, el término “gestión” (48) indica una creciente preocupación por la gestión eficiente de bibliotecas e información en el contexto actual, donde las instituciones enfrentan retos como la digitalización y el acceso a recursos. Las categorías “calidad” (29) y “performance” (20) reflejan un enfoque hacia la mejora de la calidad en los servicios y la evaluación del rendimiento de las bibliotecas, lo cual es esencial para asegurar su relevancia y efectividad.
Entre los aspectos tecnológicos, “sistemas” (45) y “software” (26) indican un énfasis en el uso de tecnología en la gestión de bibliotecas y la organización de la información. El resultado refuerza la importancia de los sistemas de gestión de bibliotecas y las herramientas informáticas en la era digital. Los términos “web” (24) y “redes” (31) abordan la adaptación de las bibliotecas a la era de la información, donde la interconexión y el acceso en línea son fundamentales.
Asimismo, las categorías “evolución” (37) y “dinámicas” (21) resaltan la naturaleza dinámica del campo ante problemáticas de índole tecnológica y social. La frecuencia alcanzada por los términos “educación” (39) y “estudiantes” (20) acreditan la importancia de la formación en bibliotecología e información. Los resultados del indicador mapa temático del campo se observa en la Figura 5.
Fuente: elaboración de los autores a través de la herramienta Bibliometrix (2025)
Figura 5 Mapa temático del campo
El mapa temático del campo científico de estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica revela una estructura variada con diversos cuadrantes que atienden diferentes enfoques y áreas de estudio. En los cuadrantes de temas básicos y temas motores aparecen los términos “modelo”, “información” y “ciencia de la información” lo que indica una fuerte orientación hacia la comprensión teórica del campo. En este caso, la recurrencia del término “modelo” muestra una atención considerable a la conceptualización de la gestión, clasificación y uso de la información.
En sentido general se evidencia cierta estabilidad y equilibrio de temas dentro de la consolidación de campo. A partir de la comparación de los temas emergentes o en declive y los temas básicos se corrobora que la evolución de las bibliotecas y de la bibliotecología se encuentra en un plano intermedio dentro de los dos cuadrantes. Tal situación tiene lugar por la coexistencia epistemológica de diversas escuelas de pensamiento, como la norteamericana, la europea, la soviética, la australiana y la canadiense; algunas más tradicionales que otras, pero en equilibrio a nivel de temas o áreas de investigación dentro del campo.
El resultado alcanzado en los temas nicho permite corroborar una aproximación analítica y matemática a la información. La atención al impacto y evolución ofrece una oportunidad para la investigación sobre cómo las bibliotecas y sistemas de información se adaptan y responden a las demandas contemporáneas. El análisis factorial arrojó que todos los términos anteriores están clasificados en el mismo clúster. La ausencia de separación en clústeres distintos significa que todos los conceptos están interrelacionados dentro del mismo marco teórico o disciplina.
Discusión
Atendiendo a la producción científica, es notable en este sentido la adaptabilidad de las disciplinas bibliotecológicas e informativas. En 1928, la Graduate Library School de Chicago lanzó el primer programa de doctorado en bibliotecología (Doctor of Philosophy in Library Science), marcando un hito al integrar la investigación como un aspecto fundamental del trabajo en bibliotecas. Este programa destacó la investigación doctoral como el método más destacado para la creación de conocimiento, dado que los doctorados son considerados el principal mecanismo de validación académica y científica dentro de una comunidad universitaria (Mena Mugica, Linares Columbié y Piedra Salomón, 2019: 218).
Con El tratado de documentación… de Otlet (2004) se consolidó el objeto de estudio de la documentación, entendida inicialmente como la disciplina orientada a la organización, clasificación y difusión de los documentos. Este punto de partida sentó las bases para lo que más tarde se reconocería como el campo de las ciencias de la información, el cual se ha ido adaptando y transformando frente a las problemáticas contemporáneas. En tal sentido, se identifica que el crecimiento de las citas y el aumento de la producción científica responde a las necesidades del entorno informativo actual. Asimismo, se constata la influencia de factores externos como las políticas de apoyo a la investigación, la financiación disponible y la apertura de WoS para incorporar nuevas publicaciones (Echchakoui, 2020: 170).
El análisis de citas revela un crecimiento sostenido en el volumen de referencias a lo largo del tiempo y la consolidación de ciertos trabajos como referentes académicos en la región. Los artículos más citados se concentran en temáticas vinculadas con la epistemología de la ciencia de la información, la gestión de la información digital y los estudios sobre acceso abierto. Asimismo, la procedencia de las citas muestra una fuerte presencia de autores de Brasil, España y México, lo que confirma el liderazgo de estos países en la configuración del campo. Este patrón ilustra reconocimiento académico y la existencia de redes de influencia regionales y temáticas que estructuran la visibilidad del área.
Las áreas del conocimiento predominantes fueron la ciencia de la información y la bibliotecología como clasificación temática de WoS. La concentración de publicaciones en esta área es algo esperado por las propias categorías de búsqueda planteadas. El área de historia ocupó el segundo puesto y presentó varios enfoques: 1. Estudios históricos de la bibliotecología y la documentación y 2. Publicaciones con enfoque histórico realizados desde las concepciones archivísticas. La vinculación entre la bibliotecología y la historia refleja un interés por entender cómo las instituciones bibliotecarias han evolucionado e influido en la preservación del conocimiento. Este enfoque histórico analiza el impacto cultural y social de las bibliotecas a través del tiempo.
Las instituciones académicas más relevantes en términos de producción científica en el campo de los estudios bibliotecológicos e informativos implican principalmente a cuatro países: Brasil, España, México y Portugal. La Universidad Estatal Paulista (UNESP), con 206 artículos, se posicionó como la institución líder con mayor cantidad de estudios en este ámbito. Uno de los factores clave para su éxito en esta área es su Programa de Posgrado en Ciencia de la Información, que ha contribuido significativamente a la generación de conocimiento y desarrollo de investigaciones de impacto. El programa se beneficia de un cuerpo docente internacional con experiencia y reconocimiento en el ámbito de la bibliotecología y los estudios de la información. Muchos docentes están involucrados en la investigación desde un enfoque multidisciplinario.
El programa de posgrado fomenta colaboraciones tanto a nivel nacional como internacional, lo que amplía el alcance de sus investigaciones y aumenta el impacto de las publicaciones generadas por sus miembros. Estas redes también facilitan el intercambio de ideas y recursos. Cercana a la UNESP, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha generado 198 artículos. La UCM alberga diversas revistas académicas en el área de bibliotecología y estudios de la información. Estas publicaciones en su mayoría se encuentran indizadas en el Emerging Sources Citation Index de WoS. Algunas de las más relevantes son Cuadernos de Documentación Multimedia, Documentación de las Ciencias de la Información y Revista General de Información y Documentación. La UCM cuenta con programas de investigación orientados a la preservación digital, la gestión de datos, los servicios de información en línea y el acceso abierto. La Complutense ofrece el programa de grado en información y documentación y de posgrado en ciencias de la documentación.
Las palabras clave más frecuentes pueden agruparse en cuanto a los contenidos y la finalidad con los que son utilizadas. Los fundamentos y conceptos básicos aparecen con la siguiente frecuencia: “información” (64) y “documentación” (65), ambos núcleos de la disciplina. El primero sustenta un arraigo en el manejo y difusión de la información, el segundo sugiere un interés por los procesos de organización y divulgación de la información. El término “ciencia” (64) denota la naturaleza académica del campo y connota un enfoque riguroso en los aspectos metodológicos y sistemáticos en la obtención y socialización de los resultados como vía para legitimarse.
Un análisis de la centralidad de los términos indica que los estudios sobre la biblioteca son los principales dentro de la investigación bibliotecológica en Iberoamérica. Esto sugiere que la trayectoria y evolución de las bibliotecas deben ser consideradas como fundamentales para el desarrollo futuro en el campo. Los términos vinculados a la teoría de la información y a la relevancia son igualmente importantes en la integración de las teorías clásicas y contemporáneas en el campo; esto resulta crucial para futuras investigaciones.
Consideraciones finales
La producción científica en el campo de los estudios bibliotecológicos e informativos en Iberoamérica revela una diversidad de áreas del conocimiento. En cuanto al enfoque disciplinar, el análisis confirma que el campo se sustenta históricamente en la documentación, pero ha evolucionado hacia un marco conceptual más amplio inscrito en la ciencia de la información. Esta última integra perspectivas bibliotecológicas y documentales, constituyéndose en el eje articulador del campo en la región. El predominio de la producción científica se observa entre España y Brasil, con un enfoque creciente de autores europeos en revistas latinoamericanas. Esto refuerza la producción científica en la región y posiciona a Brasil como un actor clave en el campo de los estudios bibliotecológicos e informativos.
La cooperación científica en Iberoamérica constituye un elemento clave para el fortalecimiento de los estudios bibliotecológicos e informativos, con Brasil, Argentina y España como países líderes en la producción y colaboración. Sin embargo, persiste el desafío de ampliar estas redes hacia naciones con menor participación para lograr una integración más inclusiva. También, otro reto importante implica fomentar un enfoque hacia la colaboración que maximice recursos y experticias.
El análisis temático muestra que la investigación en la región se orienta principalmente hacia la gestión de la información, con énfasis en los modelos teóricos, la calidad y la adaptación tecnológica. Asimismo, la atención a la formación académica constata la necesidad de preparar a profesionales capaces de responder a las demandas cambiantes de un entorno tecnológico y social en transformación. El campo se articula con la ciencia, la educación y la comunicación, al tiempo de destacar el papel de las redes y las dinámicas colaborativas. Este panorama refuerza la importancia de promover espacios multidisciplinarios que potencien la interacción entre investigadores, bibliotecarios y tecnólogos para consolidar la proyección regional e internacional del área.
Las perspectivas futuras del campo evidencian una transición hacia enfoques interdisciplinarios que articulen las ciencias sociales, la educación y las tecnologías de la información. En este proceso, la incorporación de inteligencia artificial y datos masivos se perfila como un eje estratégico para redefinir los modelos de gestión, preservación y acceso a la información en Iberoamérica. Esta tendencia señala una evolución desde los enfoques tradicionales de la bibliotecología y la documentación hacia un escenario de innovación continua, donde la interdisciplinariedad y la accesibilidad se consoliden como principios orientadores.