INTRODUCCIÓN
Los últimos avances en materia de inteligencia artificial (en adelante, IA), particularmente las herramientas de IA generativa como ChatGPT, Gemini, Copilot o Bard, las cuales son aplicaciones basadas en grandes modelos de lenguaje (del inglés, LLMs) capaces de crear nueva información empleando datos (Cascella et al., 2024; Hadi et al., 2024), no solo están impactando la comunicación científica en general, sino que están transformando y remodelando la forma tradicional en que se realiza, se evalúa, se difunde y se preserva la investigación (Bergstrom y Ruediger, 2024; Hamamah et al., 2023; Nicholas et al., 2024). Algunos estudios señalan que las herramientas de IA parecen estar ayudando a que las tareas de investigación se realicen de manera más rápida, eficiente y con menos recursos. Además, la precisión de los algoritmos está ayudando a mejorar el análisis de grandes volúmenes de datos y la calidad de los resultados obtenidos (Esplugas, 2023; The Royal Society, 2024). No obstante, la capacidad de estas herramientas de inteligencia artificial generativa (en adelante, IAG) de producir nuevos contenidos y resolver problemas en diversos campos está suscitando, además de optimismo, una importante preocupación por parte de la comunidad académica y de las diversas partes implicadas. Particularmente, el uso de aplicaciones de IAG en la comunicación científica está generando retos y desafíos éticos relacionados con la integridad académica, la privacidad y los sesgos de los algoritmos (Kamalov, Santandreu Calonge y Gurrib, 2023; Sevnarayan y Potter, 2024; Tejedor-Estupiñán, 2024). Adicionalmente, la literatura señala que el uso excesivo o la dependencia de las herramientas de IAG, más allá de afectar la comunicación científica, incide en la capacidad de los estudiantes e investigadores para desarrollar un pensamiento más crítico, creativo y autónomo (Dwivedi et al., 2023; Gallent Torres, Zapata González y Ortego Hernando, 2023; Sabzalieva y Valentini, 2023).
Para conocer cómo se está integrando la IAG en la comunicación científica es importante tener una comprensión sistemática sobre cómo la literatura científica está abordando este fenómeno. En consecuencia, este artículo se presenta de la siguiente manera. En primer lugar, la sección de revisión de la literatura contextualiza y presenta los estudios previos relevantes sobre el impacto e integración de IAG en la comunicación científica. Después, la sección de metodología describe el enfoque utilizado para identificar, seleccionar y analizar la literatura relevante para la revisión de alcance. Posteriormente, se presenta una sección con los resultados obtenidos y otra con la discusión y la conclusión, donde se interpretan los hallazgos más relevantes, se identifican los vacíos en la literatura, se describen las limitaciones del estudio y se proponen las implicaciones considerando las futuras investigaciones sobre el tema.
Revisión de la literatura
La comunicación científica puede entenderse como un sistema integral y dinámico, a través del cual estudiantes, académicos e investigadores crean, evalúan, comparten, difunden y preservan investigaciones y otros escritos académicos (ACRL SCC, 2003; Klain-Gabbay y Shoham, 2019). De acuerdo con la literatura, la comunicación científica incluye dos canales. El primero es un canal informal que integra cualquier forma de intercambio utilizado por académicos e investigadores de forma verbal, escrita o en línea, sin pasar por un proceso de publicación científica. El segundo es un canal que hace referencia a los manuscritos que han atravesado un proceso formal de revisión, antes de su publicación, como, por ejemplo, artículos, capítulos de libros y ponencias en congresos (Anderson, 2018; Codina et al., 2023; DG RTD, 2019). Por su parte, la IAG es una forma más avanzada de la IA que utiliza tanto el aprendizaje automático como las redes neuronales para generar contenido nuevo, a través de datos existentes y en distintos formatos (Banh y Strobel, 2023; Ooi et al., 2025). Estos formatos pueden presentarse a manera de texto, empleando herramientas como ChatGPT; de imagen, a través de Dall-E; de audio, con Jukebox; y de video, a través de aplicaciones como Runway Gen-2 (Bengesi et al. 2024; Buitrago-Ciro y Franco-Rico, 2025; Gozalo-Brizuela y Garrido-Merchán, 2023).
Algunos estudios recientes señalan que el advenimiento y la rápida evolución de las herramientas de IA, particularmente la IAG, están transformando y redefiniendo la forma en que los investigadores, y la comunidad académica en conjunto, produce, difunde y accede a la información científica (Lund et al., 2023; The Royal Society, 2024). Asimismo, y de forma general, la literatura sugiere que los estudiantes, investigadores y otros agentes involucrados en la comunicación científica emplean las tecnologías basadas en IAG para tareas específicas, como 1) traducir, editar y revisar artículos académicos, especialmente en las regiones donde no se habla inglés (Aluthman, 2024); 2) redactar secciones de artículos académicos, en concreto, los resúmenes y discusiones (Carnino et al., 2024); 3) automatizar y acelerar el proceso de revisión por pares (Biswas, Dobaria y Cohen, 2023; Crawford, Allen y Lodge, 2024); 4) realizar revisiones bibliográficas (Buetow y Lovatt, 2024); y 5) extraer y analizar grandes volúmenes de datos (Alqahtani et al., 2023). Sin embargo, no es muy clara la manera en que las herramientas de IAG se están integrando e impactando en los procesos de la comunicación científica. De igual forma, tampoco hay información precisa sobre cuáles son las partes implicadas en la intersección entre la IA y la comunicación científica, ni en torno a qué rol cumple cada uno de los actores relevantes en la incorporación y uso responsable de IAG en los procesos de creación, evaluación, difusión y preservación de las investigaciones.
En respuesta, el objetivo de este estudio es explorar a través de una revisión de alcance (scoping review), cómo se están integrando las herramientas de IAG en los procesos de la comunicación y publicación científica, cuáles son los mayores desafíos en su utilización y cuáles son los grupos interesados en la adopción o prevención de su uso en la comunicación científica. De acuerdo con la literatura, una revisión de alcance se utiliza generalmente para sintetizar la evidencia disponible en la investigación (Munn et al., 2022). Aunque el método empleado por una revisión de alcance es similar al de una revisión sistemática, su propósito y objetivos son diferentes en cuanto a su metodología, rigurosidad y transparencia (Pham et al., 2014). Una revisión de alcance tiene como objetivo principal mapear la literatura existente para identificar y proporcionar una descripción general de la información encontrada, sin evaluar de manera crítica las evidencias de estudios específicos (Arksey y O’Malley, 2005). Además, la revisión de alcance pretende clarificar conceptos y definiciones relevantes en la literatura existente (Giroux et al., 2024), identificar y señalar las lagunas del conocimiento en un campo específico para orientar futuras investigaciones (Munn et al., 2018) y proporcionar una descripción preliminar de un cuerpo de literatura que sirve como preparación para un análisis más riguroso y detallado, como una revisión sistemática (Arksey y O’Malley, 2005; Giroux et al., 2024).
METODOLOGÍA
Para una mayor precisión y claridad en la revisión de alcance, se elaboró previamente un protocolo, donde se establecieron y definieron las preguntas de investigación, el objetivo del estudio, las bases de datos para la búsqueda, los términos clave y las consultas avanzadas para obtener la información. También se delinearon los criterios de inclusión y exclusión de los artículos y la forma en que se analizarían y extraerían los datos. Se siguieron los pasos mencionados en los estudios de Arksey y O’Malley (2005) y Levac, Colquhoun y O’Brien (2010) para realizar una revisión de alcance.
Primer paso: identificación de las preguntas de investigación
Este estudio tiene como objetivo explorar la literatura académica para saber cómo está siendo integrada la IA en los procesos de la comunicación y publicación científica y qué roles desempeñan las partes involucradas. Nuestras tres preguntas de investigación son las siguientes:
¿Cómo está siendo integrada la inteligencia artificial en la comunicación y publicación científica?
¿Cuáles son los principales riesgos y desafíos en el uso de IAG en la investigación y publicación científica, identificados por la literatura?
¿Cuáles son las principales partes implicadas en la intersección entre inteligencia artificial y comunicación científica, y qué rol desempeña cada una?
Segundo paso: búsqueda de estudios relevantes en las bases de datos
Para nuestra búsqueda se seleccionaron bases de datos bibliográficas, multidisciplinares, a texto completo, agregadores de contenido y algunas plataformas. Las bases de datos empleadas fueron las siguientes: Scopus, Web of Science, EBSCO, ProQuest, SciElo, Redalyc y Google Scholar. Para la búsqueda en las bases de datos Scopus y Web of Science se crearon consultas (queries) avanzadas. Para el resto de las bases de datos se usaron búsquedas booleanas y términos clave.
Consulta (query) avanzada para la base de datos Scopus
(TITLE-ABS-KEY((“artificial intelligence” OR “machine learning” OR “deep learning” OR “natural language processing” OR “AI” OR “algorithms” OR “computational intelligence” OR “inteligencia artificial” OR “aprendizaje automático” OR “intelligence artificielle” OR “apprentissage automatique” OR “traitement automatique du langage” OR “traitement du langage naturel”)) AND (TITLE-ABS-KEY(“scholarly communication” OR “academic publishing” OR “research dissemination” OR “scientific publishing” OR “communication académique” OR “publication académique” OR “publicación académica” OR “processes of communication” OR “procesos de comunicación académica”)) AND (TITLE-ABS-KEY(“integration” OR “impact” OR “regulation” OR “implementation” OR “integración” OR “impacto” OR “regulación” OR “regulación” OR “réglementation” OR “intégration” OR “impact” OR “intégration”)) AND (TITLE-ABS-KEY(“researchers” OR “academics” OR “editors” OR “technology providers” OR “policy makers” OR “stakeholders” OR “investigadores” OR “académicos” OR “fournisseurs de technologie” OR “responsables politiques” OR “parties prenantes” OR “partes interesadas”)))
Consulta (query) avanzada para la base de datos Web of Science
TS=((“artificial intelligence” OR “machine learning” OR “deep learning” OR “natural language processing” OR “AI” OR “algorithms” OR “computational intelligence” OR “inteligencia artificial” OR “aprendizaje automático” OR “intelligence artificielle” OR “apprentissage automatique” OR “traitement automatique du langage” OR “traitement du langage naturel”) AND (“scholarly communication” OR “academic publishing” OR “research dissemination” OR “scientific publishing” OR “communication académique” OR “publication académique” OR “publicación académica” OR “processes of communication” OR “procesos de comunicación académica”) AND (“integration” OR “impact” OR “regulation” OR “implementation” OR “integración” OR “impacto” OR “regulación” OR “réglementation” OR “intégration” OR “intégration”) AND (“researchers” OR “academics” OR “editors” OR “technology providers” OR “policy makers” OR “stakeholders” OR “investigadores” OR “académicos” OR “fournisseurs de technologie” OR “responsables politiques” OR “parties prenantes” OR “partes interesadas”)
Consultas booleanas para las otras bases de datos
TI(“artificial intelligence” OR “machine learning” OR “AI” OR “inteligencia artificial” OR “intelligence artificielle”) AND TI(“scholarly communication” OR “academic publishing” OR “scientific publishing” OR “comunicación académica” OR “communication académique”)
TI(“artificial intelligence” OR “machine learning” OR “AI” OR “inteligencia artificial” OR “intelligence artificielle”) AND TI(“scholarly communication” OR “academic publishing” OR “scientific publishing” OR “comunicación académica” OR “communication savante”) AND AB(“impact” OR “integration” OR “regulation” OR “implementation” OR “impacto” OR “integración” OR “regulación”) AND SU(“researchers” OR “academics” OR “investigadores” OR “stakeholders” OR “partes interessadas” OR “parties prenantes”)
“artificial intelligence” AND “scholarly communication” AND “integration” AND “researchers”
“inteligencia artificial” AND “comunicación académica” AND “integración” AND “investigadores”
“intelligence artificielle” AND “communication académique” AND “intégration” AND “chercheurs”
Tercer paso: criterios de inclusión y exclusión para la selección de estudios relevantes
La popularidad e interés de la literatura académica sobre el uso e impacto de las tecnologías basadas en IAG tuvo un incremento importante después del lanzamiento de ChatGPT de OpenAI en noviembre de 2022. Por esta razón, para esta revisión de alcance se incluyeron únicamente artículos revisados por pares, publicados en bases de datos académicas entre el 2023 y 2024. Esto nos permitió explorar y analizar la información relevante en la literatura en los dos años posteriores al lanzamiento de esta herramienta. De igual forma, se incluyeron estudios que abordaran la integración, el impacto, las oportunidades y los desafíos de la IA, particularmente la generativa, en los procesos de comunicación y publicación científica. Además, se incluyeron investigaciones que mencionaran a los grupos interesados en la intersección entre IAG y la comunicación científica. Finalmente se incluyeron en la búsqueda avanzada, publicaciones en inglés, español y francés, accesibles en las bases de datos, con el objetivo de obtener el mayor número de documentos pertinentes para la revisión de alcance.
En contraste, se excluyeron publicaciones no revisadas por pares o literatura gris. Así como las investigaciones que no se enfocan directa o indirectamente en la integración de IAG en la investigación y los procesos de la publicación científica. También se excluyeron artículos enfocados en el uso de IA en otros contextos, así como los que no proporcionaran información relevante para tener una mejor comprensión sobre cómo la IAG está impactando la comunicación científica y el rol de las partes implicadas. Finalmente, se excluyeron los artículos publicados antes de 2023.
Cuarto paso: extracción de datos y presentación de los resultados
Para garantizar la calidad de los estudios incluidos, se diseñó en la extracción de los datos una escala de puntuación de 1 a 10, con el fin de evaluar la calidad y pertinencia de los estudios encontrados en las bases de datos. Los estudios fueron evaluados en función de su relación con las preguntas de investigación, la claridad de la metodología y el acceso a texto completo de los artículos. Por cada artículo seleccionado se extrajeron secciones relevantes relacionadas con el uso, los desafíos y las percepciones sobre el uso transversal de IAG por diferentes actores involucrados. Esto facilitó la identificación de algunos patrones comunes y categorías emergentes sobre la integración y el uso de IAG en la comunicación científica. Este proceso fue realizado de forma independiente por dos de los tres autores del estudio. Los artículos preseleccionados fueron clasificados según su puntuación en una escala de tres colores en un documento Excel. A los artículos con una puntuación de 8 a 10 se les atribuyó un color verde, por considerarlos muy pertinentes y de alta calidad. A los artículos con una puntuación de 5 a 7 se les atribuyó un color amarillo, por considerarlos de calidad moderada y con aportes relevantes. Finalmente, a los artículos con puntuación inferior a 4 se les atribuyó un color rojo, por considerarlos como irrelevantes o con metodologías limitadas. En caso de desacuerdo entre los dos autores que evaluaron independientemente los artículos sobre la puntuación de algún artículo, se consultó al tercer autor con el fin de llegar a un acuerdo para determinar su inclusión o exclusión. Esto nos permitió establecer una selección rigurosa y consensuada de los artículos incluidos y excluidos. Al final, solo se seleccionaron los artículos que respondían al objetivo y a las preguntas de investigación del estudio, así como a los criterios de inclusión previamente establecidos. Posteriormente, los artículos seleccionados para el estudio fueron exportados a un documento nuevo en Excel. Este documento incluyó las siguientes secciones de información para cada artículo: referencia (primer autor), país de afiliación, tipo de publicación, diseño del estudio y objetivo del estudio. Para la presentación de los resultados se creó un diagrama de flujo PRISMA (Figura 1).
RESULTADOS
El diagrama de flujo PRISMA muestra el proceso de búsqueda y selección en las bases de datos seleccionadas y los tres filtros realizados para determinar los artículos finales incluidos en el estudio: identificación, evaluación e inclusión. Asimismo, se señala el número de artículos excluidos durante cada uno de los filtros. Por otra parte, la sección Anexo proporciona información descriptiva de cada uno de los estudios incluidos. En esta descripción demográfica se indican cinco elementos sobre cada artículo: referencia (primer autor), país, tipo de publicación, diseño del estudio y objetivo del estudio.
Los resultados se presentarán en función de las preguntas de investigación y serán organizados en cuatro temas principales: 1) análisis demográfico de los estudios seleccionados, 2) la manera en que la IAG se está integrando en la investigación y publicación científica, 3) los riesgos y desafíos de su integración y uso y 4) las partes involucradas identificadas en la literatura académica.
Análisis demográfico de los estudios seleccionados
Tipos de publicación
De los estudios analizados, una proporción del 75 % (67/90) corresponde a artículos científicos. Es decir, estudios basados en evidencias con contribuciones originales. Además, se constatan otros tipos de estudios de opinión o de comunicación, como comentarios 22 % (20/90), una carta al editor, un ensayo y una declaración (Figura 2).
Diseño de los estudios
De los estudios incluidos, se hallaron varios diseños de investigación relacionados con la metodología utilizada en cada estudio. Aunque se identificó un total de 23 diseños, la Figura 3 muestra los más representativos. Los diseños de estudio se extrajeron, en su mayoría, de la descripción de la metodología.
Países con mayor número de publicaciones
De los estudios seleccionados, se identificó un total de 43 países de afiliación. Aunque en algunos estudios había dos o más países, solo se tomó en cuenta el país del primer autor. A continuación, mencionamos los diez países con el mayor número de estudios por afiliación de los artículos analizados (Figura 4).
Integración de IAG en la investigación y publicación científica
Los resultados de la revisión de alcance señalan que la IAG se ha venido integrando de forma directa o indirecta en la investigación y publicación científica de diferentes maneras en los últimos dos años (2023-2024), según lo descrito por la literatura científica.
Establecimiento de políticas o directrices para regular el uso de IAG
De los artículos analizados, 24.5 % (22/90) indica que un número importante de la literatura científica se enfoca en la necesidad de establecer normas y directrices en el uso de la IAG, tanto en el proceso de investigación como en la publicación científica. Consulte los artículos número 6, 7, 8, 16, 17, 22, 23, 25, 32, 33, 34, 35, 39, 50, 59, 60, 63, 67, 70, 77, 82 y 89 del Anexo.
Alfabetizar e informar sobre IAG desde las bibliotecas académicas
Un número reducido de las publicaciones seleccionadas, equivalente a 4.5 % (4/90), señala que la literatura reconoce la importancia de informar y alfabetizar a la comunidad académica sobre el uso responsable de la IAG. Además, esta indica que los bibliotecarios académicos y especialistas en ciencias de la información están capacitados para ofrecer este tipo de formación. Consulte los artículos número 73, 75, 88 y 90 del Anexo.
Riesgos y desafíos del uso de herramientas de IAG en la investigación y publicación científica
Riesgos y problemas éticos del uso de IAG relacionados con sesgos, plagio y autoría
De los estudios analizados, 23 % (21/90) destaca las preocupaciones suscitadas por el impacto de las tecnologías basadas en IAG sobre la integridad académica. Estas se refieren a los sesgos, las dificultades en la atribución de autoría en textos generados con IAG y con el uso de documentos producidos con estas herramientas. Consulte los artículos número 3, 6, 11, 13, 18, 22, 24, 26, 31, 34, 38, 40, 41, 50, 53, 56, 67, 70, 80, 81 y 86 del Anexo.
Dificultad de las revistas y revisores para detectar contenido realizado con IAG
De los artículos incluidos, 4.5 % (4/90) subraya las preocupaciones por la falta de precisión y claridad a la hora de detectar contenido generado por herramientas de IAG, en especial durante el proceso de revisión de los manuscritos. Consulte los artículos número 18, 49, 66 y 83 del Anexo.
Falta de políticas aceptadas y estandarizadas sobre el uso de IAG
De las publicaciones seleccionadas, 13 % (12/90) menciona, directa o indirectamente, que, aunque un número elevado de revistas y editores están haciendo esfuerzos para regular el uso de IAG en la publicación científica, aún no existe una política aceptada o estandarizada al respecto. Consulte los artículos número 7, 8, 10, 17, 32, 34, 36, 59, 60, 70, 71 y 77 del Anexo.
Partes involucradas identificadas en la literatura académica sobre integración y uso de IAG en investigación y publicación científica
Investigadores o usuarios
De los artículos seleccionados, 10 % (9/90) resalta cómo los investigadores tienen un papel importante en la integración y uso de las herramientas de IAG al emplearlas en las diferentes etapas del proceso de la comunicación científica. Consulte los artículos número 1, 2, 9, 10, 29, 48, 55, 72 y 84 del Anexo.
Las revistas y editores
Un número significativo de los estudios incluidos, 18.9 % (17/90), señala, de forma directa o indirecta, el rol trascendental que las revistas y los editores cumplen en la integración y uso de IAG en la investigación y publicación científica. En particular, a la hora de informar y prevenir sobre el uso de IAG en este entorno. Consulte los artículos número 7, 17, 25, 29, 33, 34, 37, 40, 42, 48, 58, 60, 61, 68, 85, 86 y 89 del Anexo.
Los revisores
Los resultados indican que 16.7 % (15/90) de los estudios reconoce el rol sustancial que los dictaminadores de artículos científicos cumplen en la integración y uso de IAG en la publicación científica, ya sea a la hora de detectar información generada con IAG en los manuscritos o al usar estas herramientas para optimizar o agilizar la revisión por pares. Consulte los artículos número 4, 5, 29, 36, 43, 44, 45, 46, 47, 49, 54, 57, 77, 78 y 79 del Anexo.
Bibliotecas académicas
Un número reducido, pero relevante, de los artículos seleccionados, equivalente a 5.5 % (5/90), destaca el papel sustancial que las bibliotecas académicas pueden cumplir en la integración, uso y alfabetización en IAG en la comunicación científica. Consulte los artículos número 19, 73, 75, 88 y 90 del Anexo.
Otras partes implicadas: financiadores, gobiernos, asociaciones y comités académicos
De manera general, algunos artículos, lo equivalente a 6.7 % (6/90), también señalan los papeles que otras partes interesadas están cumpliendo o que deberían cumplir, como los financiadores, gobiernos, asociaciones y comités académicos en la integración y uso de IAG en la investigación y publicación científica. Consulte los artículos número 22, 51, 65, 68, 70 y 87 del Anexo.
DISCUSIÓN
El objetivo del estudio fue el de mapear la literatura sistemáticamente a través de una revisión de alcance (scoping review) y analizar cómo están incorporándose las herramientas de IAG en los procesos de investigación y publicación científica. Además, de explorar e identificar cuáles son los principales desafíos y riesgos en el uso de estas herramientas y cuáles son los actores relevantes identificados por la literatura científica. Para este estudio, se hizo una búsqueda en algunas bases de datos específicas y solo se tuvieron en cuenta los artículos que se relacionaban o que respondían directa o indirectamente con nuestras preguntas de investigación.
De acuerdo con los resultados del estudio, la integración de la IA en la investigación y publicación científica, particularmente la generativa, está realizándose principalmente desde cuatro enfoques. El primer enfoque es el uso de IAG para ayudar a los investigadores a traducir, redactar y editar artículos científicos. Aquí, autores como Aluthman (2024), Chemaya y Martin (2024), Khalifa y Albadawy (2024) y Zenni y Andrew (2023) resaltan el uso frecuente y la relevancia de la IAG al momento de ayudar a los investigadores con la escritura, las correcciones y las ediciones gramaticales de sus artículos. Esto coincide con Salvagno, Taccone y Gerli (2023), quienes apuntan que las herramientas de IAG, a pesar de sus limitaciones y sesgos, pueden ser útiles a la hora de apoyar a los investigadores a redactar y corregir sus manuscritos. Esto también concurre con Misra y Chandwar (2023), quienes reconocen que los modelos generativos, como ChatGPT, podrían ayudar considerablemente a los investigadores no nativos del inglés a mejorar la calidad gramatical de sus artículos antes de la publicación.
El segundo enfoque es el de la agilización de los procesos de revisión por pares. En este contexto, autores como Biswas, Dobaria y Cohen (2023), Cheng et al. (2024), Hosseini y Horbach (2023), Kousha y Thelwall (2024) y Lin et al. (2023) señalan el potencial de la IAG para mejorar, agilizar y automatizar el proceso de revisión por pares, incluyendo la selección de los revisores y editores de revistas. Pese a ello, los estudios advierten que aún no hay ni directrices ni evidencias suficientes que demuestren que estas prácticas sean las más adecuadas. Igualmente, resaltan que, por ahora, las aplicaciones de IAG no pueden reemplazar el trabajo de un revisor humano. Esto coincide con Bauchner y Rivara (2024), quienes consideran que estas herramientas podrían ayudar a minimizar desafíos actuales en el proceso de revisión por pares, como podría ser el limitado número de revisores, además de los problemas de eficiencia e imparcialidad frecuentes en el proceso de revisión por pares. Esto también coincide con BaHammam (2025), quien afirma que, frente a las dificultades que actualmente enfrenta el sistema de revisión por pares debido a la falta de revisores, las tecnologías basadas en IAG empiezan a contemplarse como una posible solución a este problema. Sin embargo, el autor reconoce que esta solución presenta limitaciones y que existe resistencia de editores y académicos que se oponen a esta posibilidad.
El tercer enfoque es el de crear políticas o directrices en el uso de herramientas de IAG. Por ejemplo, estudios como el de Bagenal (2024), Dobreski (2023), Ganjavi et al. (2024), Ling y Yan (2024), Lund y Naheem (2024), Poland y Kennedy (2023) y Zielinski et al. (2024) recalcan la importancia de que revistas y editores desarrollen políticas y directrices para informar a los investigadores sobre el uso de estas aplicaciones en la publicación científica. Asimismo, demuestran que son pocas revistas, principalmente las de alto impacto, las que presentan políticas y directrices sobre el uso de IAG. Esto coincide con Crawford et al. (2023), quienes intentan apoyar a las revistas y editoriales con una serie de principios y directrices sobre el buen uso de herramientas de IA en la publicación científica. Esto también concurre con Buitrago-Ciro y Franco-Rico (2025), quienes evaluaron las políticas y directrices de un grupo de revisas académicas sobre el uso de la IA en autores y revisores. Los autores evidencian que, pese a la falta de políticas y directrices de muchas revistas, existe un interés creciente en los editores de publicaciones científicas por informar y alertar a autores y revisores sobre el uso de IAG.
El cuarto enfoque es el de informar y alfabetizar a la comunidad académica en el uso responsable de la IAG y el rol que las bibliotecas académicas cumplen en este aspecto. Autores como Chaudhuri y Terrones (2024), Filson y Atuase (2024), Lo (2023) y Miltenoff (2024) resaltan la relevancia de formar y brindar alfabetización informacional sobre el uso responsable de IA. Igualmente, destacan que las bibliotecas académicas están facultadas para cumplir la función de formar y capacitar a la comunidad académica en el uso responsable de IAG. Esto coincide con Buitrago-Ciro y Hernández-Pérez (2024), quienes señalan que los bibliotecarios académicos y especialistas en ciencias de la información están asumiendo un rol muy proactivo a la hora de informar y capacitar a la comunidad académica en alfabetización informacional y comunicación científica. Lo cual, además, coincide con Michalak (2023), quien subraya que los bibliotecarios académicos no solo están capacitados para alfabetizar en el uso responsable y ético de IAG, sino que también pueden contribuir a la creación de directrices para su uso.
Por otra parte, los resultados de este estudio revelan tres tipos de desafíos asociados con el uso de IAG en la investigación y publicación científica: 1) los problemas éticos relacionados con los sesgos, el plagio y la autoría; 2) las limitaciones de las revistas y revisores para reconocer información generada por IAG; y 3) la falta de políticas y normas globalmente aceptadas sobre el uso de IAG en la investigación y publicación científica. Al respecto, autores como Hassanipour et al. (2024), Liu y Brown (2023), Sarfo (2023), Dobreski (2023), entre otros, acentúan la preocupación por los efectos negativos del uso de las aplicaciones de IAG en la investigación si no se usan de manera responsable y adecuada; esta preocupación es una constante evidente en gran parte de los estudios seleccionados. De manera similar, varios autores indican que muchos editores y revisores tienen dificultades para detectar contenidos generados con IAG (Andrade-Hidalgo, Mio-Cango e Iparraguirre-Villanueva, 2024; Levin et al., 2024; Májovský, Mikolov y Netuka, 2023). Otros autores reparan en que, a pesar de los desafíos mencionados anteriormente, aún no existe un consenso global que prevenga o advierta sobre el uso de IAG en la investigación y publicación científica (Dobreski, 2023; Garcia, 2024; Homolak, 2023). Por su parte, Pongrac (2024) enuncia que, para garantizar la transparencia en la investigación, los autores y las revistas siempre deberían emplear IA de manera responsable y seguir las recomendaciones de organismos internacionales como el Comité de Ética en Publicación (COPE).
Finalmente, los hallazgos del estudio nos permitieron identificar las diferentes partes implicadas o interesadas en la integración y uso de IAG en la investigación y publicación científica. Las partes interesadas mencionadas son las siguientes: investigadores, revistas y editores, dictaminadores o revisores, bibliotecas académicas y otras menos presentes en la literatura consultada, como financiadores, gobiernos, asociaciones y comités académicos. Al respecto, autores como Aluthman (2024), Chaudhuri y Terrones (2024), The Lancet (2024), Dobreski (2023), Homolak (2023), Lee (2023), Ma et al. (2024) y Teixeira (2024) exponen la manera en que cada una de estas partes se está implicando y cumple un papel tanto en la integración como en el uso responsable de IAG en las diferentes etapas del proceso de investigación y publicación. Estos hallazgos son relevantes porque nos posibilitan una mejor comprensión de las necesidades de cada grupo frente a los desafíos planteados por la IA. Lo señalado también es significativo porque puede ayudar a involucrar a todas las partes interesadas, desde los inicios de la investigación, y promover un proceso más transparente del uso de IAG en los investigadores. De igual forma, propicia la creación de estrategias colaborativas para fomentar el uso responsable de estas herramientas tanto en la investigación como en la publicación.
CONCLUSIÓN
La IA, particularmente la generativa, está cada vez más presente en la investigación y en los procesos de publicación científica. En consecuencia, la forma tradicional en que se realiza, evalúa, difunde y preserva la investigación ha venido transformándose por el uso cada vez más frecuente de IAG por investigadores y otros grupos interesados en la comunicación científica. Esta revisión de alcance evidenció que la IAG se está usando para ayudar a los investigadores en temas relacionados con la redacción, edición y traducción de artículos académicos, así como en los procesos de revisión por pares. En consecuencia, se señala la necesidad de directrices y alfabetización para su uso responsable. Esta revisión de alcance demuestra que hay una inquietud generalizada en torno al uso de tecnologías basadas en IAG en la comunicación científica debido a problemas de sesgos, plagios y autoría al recurrir a estas herramientas. Además, se reconocen las dificultades de las revistas y de dictaminadores para identificar o detectar información generada con IAG en la investigación. Finalmente, esta revisión de alcance distingue algunos de los grupos interesados en la integración y uso de la IA en la investigación y publicación científica, lo cual puede mejorar la comprensión sobre las necesidades de cada grupo a la hora de usar, informar o establecer normas para el uso responsable de IA.
Limitaciones y direcciones futuras
Una de las limitaciones de este estudio es que nuestra estrategia de búsqueda, como consultas específicas (queries) y términos clave para extraer la información más relevante de las bases de datos, no haya sido lo suficientemente exhaustiva y que, en consecuencia, algunos estudios significativos no hayan sido incluidos en esta revisión de alcance. No obstante, consideramos que el amplio número de artículos incluidos en el estudio y la trascendencia de los resultados obtenidos hacen de esta revisión de alcance una contribución relevante y sustancial para ayudar a la comunidad académica y a todos los agentes involucrados a comprender mejor la forma en que la IAG se está integrando en la investigación y publicación científica; además, de los desafíos asociados al uso de estas herramientas. Sin embargo, como esta revisión de alcance solo tuvo en cuenta un periodo de dos años posteriores al lanzamiento de ChatGPT (2023-2024), consideramos importante que se realicen otros estudios similares que incluyan los últimos estudios relacionados con esta temática.